Abrí los ojos y mi cuerpo volvió a mi lentamente. Aun no me acostumbro a esto. Cada vez que despertaba pensaba lo mismo, quizás si hubiera ajustado mejor la soga esto no estaría pasando, pero ya era tarde para correcciones, de todas formas los médicos dicen que sobreviviré y mi cerebro volverá a responder con la rapidez de siempre. No sé que tan buena o mala era esa noticia.
- Hola... ¿Te sentís bien? - una voz femenina, suave y susurrante como si no quisiera molestarme, calló mis quejosos pensamientos, una voz que claramente reconocía.
Como si pesara miles de toneladas traté de voltear mi cabeza hacia donde provenía la voz. Y los vi, a los pies de mi incomoda cama los vi. Como siempre, uno al lado del otro. Se veían tan diferentes. ¿Cuánto tiempo habia pasado? 15, tal vez 18 años, no lo se, pero el tiempo se nota en sus caras, sus ojos, cansados pero brillantes, un brillo que nuevamente llegaba a mi vida como una luz de esperanza. Un millón de recuerdos pasaron por mi cabeza, y de un soplido llenaron mis ojos de lagrimas, no fui capaz de decir nada.
- ¿Ricky, verdad? - Después de un pequeño silencio Joaquin se acerco a mi y Lucia lo siguio - No te voy a mentir, cuando tu mamá nos contactó y nos hablo de vos no me acordaba del todo, pero te veo y me doy cuenta que hay caritas que no se olvidan.. ¿Cuántos años tenes ya..?
-31... ¿Doña Constanza los llamó? Yo... Em... no sabía que planeaba hacerlo.
- Ella tampoco sabía que planeaste esto... -Dijo Lucía sentandose en una silla que se encontraba a mi derecha, justo a lado del suero y lo miró como si esa manguerita le trajera recuerdos de su propia vida.
-No, yo no planee esto, yo nisiquiera deberia estar acá...
-Juraría que ya me dijiste esa frase antes-. Los ojos de esa mujer se cristalizaron, y en mi cabeza resonó esa frase con mi propia voz a los 12 años. Dolió - Pero, mirá, allí estabas y aquí estas.
-Si pero, no es lo mismo... No lo entenderían, ustedes... ¡Ustedes ni siquiera me conocen! Saben, lo mejor va a ser que se vayan, valoro el esfuerzo, y que hayan venido, pero vayan, vuelvan sin culpa a sus vidas, a sus giras y shows, jamas entenderían lo que es no ser nadie, gracias pero esta vez no pueden ayudarme...
- No, no nos vamos a ir... - Se paró casi indignada y caminando de un lado al otro con una mezcla de rabia y melancolía- Esa mujer movió cielo y tierra para hablar un segundo con nosotros, para contarnos tu historia, para leernos tu carta, la carta que le dejaste pensando que lo lograrías y en ella le dijiste que hace mas de 15 años el hogar te salvó la vida, que habíamos sido esperanza y que esa esperanza te llevó a ella... ¿y para qué? Para que hoy la abandones como lo hicieron con vos, para que hoy digas que "no sos nadie", para ella sos todo y le estas arrebatando todo... Soy mamá y por eso entiendo la desesperación con la que nos pidió que vinieramos y te recordáramos por un seg que superaste cosas mucho mas duras que estas, y no te podes rendir ahora.
Me hablaba como si me conociera desde que nací y tal vez estaba en lo cierto, ella me vió renacer. Los miro y tengo recuerdos de ambos con estas caras tratando de hacerme hablar, de retarme sin provocarme ningun tipo de crisis, con firmeza pero dulzura, cuando apenas tenia 11 años. Si, creo que esa edad tenia cuando llegué al hogar. Casi sin hablar, temía hasta de que me miraran, estaba herido por dentro y por fuera.
Todo lo que recuerdo es que llegué casi tan perdido como ahora, papá era un alcoholico violento, y yo con el tiempo entendí a mamá por haber huido,pero en ese momento solo sentía que las dos personas mas importantes en mi vida se habían olvidado de mi existencia. Y entonces, llegó ella. Ojo, todos adorabamos a Joaquin, era como el tio bueno de todos, pero ella, ella fue por esos dos años mi mamá, ella se sentaba a mi lado los primeros meses sin decir ni una palabra, ahi, solo a hacerme sentir que estaba y que no me haria daño, ella me enseño a no repetir la historia, ella me dijo que habia posibilidades nuevas para mi, ella me presentó a Doña Constanza y Horacio, o papá y mamá, aunque siempre me costó llamarlos asi, y ella me dio el abrazó mas dulce aquel último día en el hogar. Y hoy, despues de casi 20 años volvia a retarme como.en aquellos tiempos, solo.que yo ya no era un niño.
-Estoy cansado de tocar fondo, toda la vida tocando fondo -Grité como si estuviera reprochandole a Dios y dejé caer unas lagrimas mientras Joaquin colocaba su mano en mi hombro -. Me siento inutil, siento que no soy nadie, que estoy aca para que la gente me use y se vaya sin mas, como paso con mis padres, y ahora con mi mujer, y con mi trabajo, pero no lo entenderian por que ustedes si son utiles por que ustedes ayudan, por que ustedes son amados y necesitado y yo... a mi no me necesita nadie.
- Tu madre te necesita, el mundo necesita que dejes de quejarte y de lo que paso y empieces a vivir lo que pasa, busca algo en lo que seas util, alguien a quien hacer feliz, no depende de que las cosas lleguen, y sino llegan, hacelas llegar.
-Ya no sos un niño...-Joaquín tomó la palabra despues de rato en silencio - Nos encantaría decirte que todo va a estar bien como cuando eras un niño,pero seria mentirte, no siempre todo va a estar bien, pero sos el unico que decide si quedarse en el fondo o luchar hasta salir.
En ese momento y celular sonó. Lucía atendió, creo que llegaban tarde a algun lugar. Me saludaron dulcemente, como cuando un ser querido te regaña y luego te abraza y yo, yo simplemente me deje ayidar una vez mas. Me aferre a ellos y sólo les dije que gracias, que lo iba a pensar y que me gustaría volver a verlos. Y al parecer se lo tomó bastante en serio. Continué internado durante una semana y Lucia fue a verme al menos 20 min cada día. Realmente quería ayudarme,y de nuevo me hscia sentir importante aunque veces solo se quedaba miraba pensar, sentía que se estaba tomando el trabajo de sacarme de este fondo tan en serio, como aquella vez y admiraba su vocacion por la solidaridad.
Y lo logró, hoy gracias a ellos encontré algo para lo que soy util, y una forma de devolverles todo lo que hicieron por mi. A veces los miro y se me escapa un gracias, mientras hago mi trabajo en el hogar.
Historia escrita por Vicky y Sole.